Cómo elegir a quién te haga la web de tu negocio

7 de septiembre de 2026 6 min de lectura Beltrán Ontanaya

Una vez decidido que quieres una web, la siguiente pregunta es a quién se la encargas. Hay tres caminos habituales, y cada uno tiene su sitio según lo que necesites.

Las tres opciones

Hacerla tú mismo con un constructor. Herramientas donde arrastras bloques y montas la web sin programar. Vale para empezar con presupuesto cero, pero suele notarse: diseño genérico, SEO limitado y un techo bajo en cuanto quieres algo que el constructor no contempla, como reservas o un panel propio.

Un freelance. Trabajas directamente con la persona que hace tu web, sin intermediarios. Suele ser más económico que una agencia porque no hay estructura de por medio, y el trato es más cercano: hablas con quien programa, no con un comercial que luego pasa el encargo a otro equipo.

Una agencia. Tiene equipo y capacidad para proyectos grandes o con muchas piezas moviéndose a la vez. A cambio, suele costar más y el trato es menos directo: normalmente hay un gestor de cuenta entre tú y quien realmente programa.

Ninguna opción es mejor en abstracto. Depende del tamaño de tu proyecto y de cuánto valoras el trato directo frente a la capacidad de un equipo grande.

Preguntas que hacer antes de contratar a cualquiera

  • ¿El código y el dominio quedan a mi nombre? Tiene que ser que sí, siempre. Si la respuesta es ambigua, es una señal de alarma.
  • ¿Quién tiene las contraseñas de todo? Del hosting, del dominio, de cualquier panel. Deberías tenerlas tú, aunque no las uses nunca.
  • ¿Incluye los textos legales? Aviso legal, privacidad y cookies son obligatorios y muchas veces se quedan fuera del presupuesto sin avisar.
  • ¿Qué pasa si dentro de un año quiero cambiar algo? Si te dicen que tendrías que volver a pagar el proyecto entero, entiende bien por qué antes de firmar.
  • ¿Me vas a enseñar algo antes de cobrarme? Un profesional serio te puede mostrar una demo real de tu web antes de pedirte el pago completo.
  • ¿Cuánto tarda, por escrito? Un plazo concreto, no un «pronto» o un «depende».

Señales de alarma

Desconfía de quien no puede enseñarte trabajos anteriores reales y verificables, de quien no te da un presupuesto cerrado por escrito, y de quien evita hablar de quién se queda con el dominio y las contraseñas. También de las webs entregadas sin ningún texto legal: no es un detalle menor, es un incumplimiento que puede acabar en sanción para tu negocio, no para quien te la hizo.

Y al revés: que alguien te enseñe una demo antes de cobrar, te dé un presupuesto claro por escrito y te explique sin rodeos qué incluye y qué no, es la señal contraria: alguien con quien vale la pena hablar.

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